La Inteligencia Artificial está en una etapa «interesante pero discutible» de desarrollo e integración en la vida cotidiana, sorprendiéndonos con su habilidad para resolver situaciones y crear soluciones con una precisión y eficiencia cada vez más difícil de superar para los seres humanos.
En el temas de diseño y desarrollo Web, entiendo el hecho de contar con Inteligencia Artificial en un sitio Web como una forma de demostrar que la marca está a la vanguardia, lo cual es entendible y seguramente «para algo va a servir» la implementación de un bot que hace las veces de asistente virtual para resolver nuestras inquietudes respecto a un producto o servicio en el sitio Web.
Así que un cliente me pidió ir un poco más allá y me pidió crear un sitio web únicamente usando Inteligencia Artificial
Más que sorprenderme o preocuparme, la idea me encantó. Estaba en esta situación en la que el cliente quería integrar la IA para agilizar su flujo de trabajo y demostrar que esta tecnología, con el manejo estratégico adecuado, permite a los empresarios y personas de negocios enfocarse en lo que mejor saben hacer: Dinero.
Admito que fue un poco incómodo, ya que el argumento principal era que el tipo había invertido mucha plata en el pasado con sitios web y que siempre le habían quedado mal, y los que respondían medianamente bien cobraban más de lo que él estaba dispuesto a gastar. No quise debatir el tema (porque para mi un sitio Web siempre debe ser proyectado como una inversión, no un gasto) y busqué la solución más eficiente para lograr el objetivo inicial. Resulta que la mayoría de servicios de Hosting tienen un servicio de construcción de sitios Web gratuito con IA, así que elegí uno de ellos. Olvidé mencionar al principio de este artículo, que desde el inicio ya intuía lo que probablemente iba a pasar con este ejercicio.
Tal como esperábamos, en menos de 10 minutos teníamos un sitio Web completo, con imágenes y textos a la medida, producidos 100% con Inteligencia Artificial
Ah, también olvidé mencionar que no acordamos una tarifa por este ejercicio, ya que corría el riesgo de que cualquier precio que le cobrara le iba a parecer carísimo porque obtuvo una solución bastante completa en menos de 15 minutos, y que «de no ser porque estoy muy ocupado esta semana lo hubiera hecho yo», según sus palabras.
Así que dejé el tema abierto para que revisara el resultado y me avisara si necesita algo más. Durante las primeras dos semanas no pasó nada realmente; hasta que me escribió de nuevo.

«Oiga, es que estuve pensando en que yo vendo sitios, usted los hace así en una hora máximo, yo cobro tanto y le doy tanto a usted, ¿Qué opina? Es que así es que se hace la plata» me dijo palabras más, groserías menos, cuando hablamos de nuevo; y ya en materia me pidió una serie de ajustes que con la Inteligencia Artificial no tomaría más de una hora según sus cálculos. Cosas sencillas como un catálogo de productos, programar la creación de noticias periódicamente y banners para la página principal según él deben ser fáciles de crear, si sabemos pedirle a la Inteligencia Artificial que lo haga. Tanto así que le sugerí que lo intentara por su cuenta y le di instrucciones precisas para hacerlo, más mi compromiso de estar atento a cualquier cosa que pueda necesitar (lo cual por cierto es uno de los aspectos más importantes de mi trabajo). A estas alturas yo ya sabía exactamente lo que iba a pasar.
A los dos días me escribió desesperado, que no sabe qué hizo pero cambió el sitio Web por completo y que no ha podido recuperarlo; y que cuánto le cobraba por hacer un sitio Web bien hecho.
Aquí pasan dos cosas que definitivamente reafirman la importancia de nuestro valor como seres humanos a la hora de dar soluciones en cualquier área de servicios profesionales, y que una Inteligencia Artificial no puede lograr:
- La IA resuelve todo tipo de situaciones si le damos los parámetros correctos; los seres humanos resolvemos situaciones porque nos importa el problema. Este cliente (y todos los clientes en general) necesitan contar con alguien que les ayude a diseñar soluciones para sus retos de negocio, cosa que una IA no va a conseguir.
- Una IA definitivamente agiliza el proceso de creación, sin embargo el proceso en sí suele ser mucho más valioso que el resultado. No hay duda de que las herramientas de generación de contenido (imágenes, artículos, medios audiovisuales) superan por mucho nuestra capacidad para crear contenidos por nuestra cuenta, pero en el proceso de creación aprendemos una cantidad de cosas que nos permite evolucionar para crear algo nuevo o diferente la próxima vez.
La historia terminó en que el cliente prefirió hacer el sitio Web con Inteligencia Artesanal, o sea contratando mis servicios para tener en el corto plazo un sitio Web coherente, eficiente y estable que cumpla con sus objetivos de negocio. Una IA en teoría puede producir un sitio Web en 10 minutos pero nunca va a entender por qué, ni mucho menos descifrar las verdaderas necesidades que el cliente quiere o debe satisfacer con una herramienta digital. En esos mismos 10 minutos le entregué una cotización.